Horacio Rodríguez Larreta encabezó un encuentro con residentes en el barrio de Villa Soldati donde expuso que la seguridad en la zona sur se encuentra condicionada por la permanencia de 1.500 detenidos en las comisarías porteñas, una situación que obliga a reasignar al mismo número de efectivos policiales a tareas de custodia interna en lugar de patrullaje preventivo. El funcionario vinculó esta problemática a una falta de coordinación con el Gobierno nacional respecto al traslado de los internos al sistema penitenciario federal, lo que genera una sobrecarga en las dependencias locales que no están diseñadas para el alojamiento prolongado de personas con condenas.
La charla, que tuvo lugar en el Instituto Nuestra Señora de las Gracias, permitió a los vecinos de la Comuna 8 expresar sus preocupaciones sobre los desafíos de infraestructura y vigilancia en un sector de la Ciudad que ha atravesado diversas transformaciones en los últimos años. Según explicó el Jefe de Gobierno, la presencia de “1.500 policías de la Ciudad que están cuidando presos en vez de cuidar a los vecinos” responde a una demora en los cupos del Servicio Penitenciario, la cual atribuyó a motivos políticos o falta de voluntad de la administración nacional. Al calificar el escenario como “un disparate”, puntualizó que existen detenidos con condenas de meses habitando espacios transitorios, lo que impacta directamente en la capacidad operativa de las fuerzas de seguridad en las calles.
En el marco de esta recorrida, que también incluyó diálogos con comerciantes y vecinos del barrio de Nueva Pompeya, el funcionario destacó la necesidad de sostener la inversión en tecnología aplicada a la prevención. En este sentido, tal como lo expresó el mandatario, se continúa trabajando bajo la premisa de tener “más policías en las calles, más cámaras y más iluminación” para mejorar la respuesta ante el delito. No obstante, el análisis sistémico de la situación revela que la infraestructura tecnológica por sí sola no compensa el retiro de agentes de la vía pública para cumplir funciones que no les son propias.
El impacto de estas decisiones administrativas también se refleja en la convivencia dentro de los espacios públicos. Durante el encuentro, se remarcó la importancia del cuidado ciudadano en lugares emblemáticos de la zona sur, como el Parque Indoamericano y el Parque Rabanal, este último poseedor del patio de juegos más grande del distrito porteño. Para el vecino de Soldati, la ecuación es compleja: el mantenimiento de los espacios recreativos y el uso masivo de los parques requieren de un entorno seguro que hoy se ve debilitado por el desvío de recursos humanos hacia las comisarías.
Hacia el final de la reunión, Rodríguez Larreta valoró la metodología de cercanía mantenida durante sus años de gestión, la cual le permitió llevarse los problemas planteados por la comunidad de forma directa. El panorama futuro queda entonces marcado por la resolución de este conflicto jurisdiccional entre la Ciudad y la Nación; una deuda de gestión que determinará si el próximo mandato logra devolver a los 1.500 efectivos a sus cuadrículas de vigilancia barrial o si las dependencias policiales seguirán funcionando como centros de alojamiento permanente a costa de la presencia de uniformados en las esquinas del sur.
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