Bajo la premisa de que la tecnología no tiene edad, la Legislatura porteña distinguió a “Mayores Conectados”. El programa, que nació hace una década, ya asiste a más de 150.000 adultos mayores en su camino hacia la autonomía
En un mundo donde un trámite bancario o un turno médico dependen de un clic, quedar fuera de la red es, para muchos adultos mayores, una forma de exclusión social. Frente a este escenario, el Cuerpo Legislativo declaró de Interés para los Derechos de las Personas Mayores al programa Mayores Conectados, una iniciativa que busca transformar el miedo al “romper algo” en la confianza de navegar con libertad.
El acto, celebrado en el salón Presidente Alfonsín, fue encabezado por la diputada Sol Méndez, autora del proyecto. Durante la ceremonia, se destacó que la brecha digital no es solo una falta de conectividad, sino una barrera que afecta la salud emocional y la independencia. “Buscamos repensar políticas públicas para una sociedad más equitativa e inclusiva”, señaló Méndez, subrayando que este sector de la población suele quedar relegado de las agendas gubernamentales.
Lo que comenzó hace 10 años como una serie de talleres de alfabetización básica de la empresa EXO S.A., hoy se ha convertido en un ecosistema digital robusto. La clave del éxito parece residir en el lenguaje: instructores con “perspectiva de edad” que enseñan desde cómo mover un mouse hasta cómo realizar videollamadas por WhatsApp.
Jorge Scaramuzzo, director del programa, aportó un dato revelador durante la distinción: “El 90% de los adultos mayores tiene el deseo de aprender, pero el miedo los frena”. Para combatir ese temor, el programa ha desarrollado herramientas específicas:
La periodista especializada en seguridad social, Clara Salguero, quien participó del panel, coincidió en que la alfabetización digital es hoy un derecho humano básico para la tercera edad. No se trata solo de entretenimiento, sino de la capacidad de gestionar la propia vida: leer noticias, consultar una jubilación o, simplemente, compartir una foto con un nieto sin depender de intermediarios.
Con este reconocimiento, Mayores Conectados se consolida no solo como una capacitación técnica, sino como un puente necesario en una sociedad que envejece, pero que se niega a quedar desconectada.
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