Puntos porteños

LNDLM ya es un clasico porteño

La 21ª edición de La Noche de los Museos, coordinada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, trascendió las expectativas de convocatoria al superar la cifra de 1.200.000 participantes. Celebrada el 8 de noviembre, esta jornada cultural, que se extendió desde las 19:00 hasta las 2:00 de la madrugada, no solo llenó de actividad los distintos barrios porteños, sino que implicó un desafío logístico significativo para garantizar el acceso libre y el transporte sin costo a más de 300 espacios culturales. El éxito masivo del evento subraya la magnitud de la coordinación interjurisdiccional y la ejecución de gestión que requirió la Ciudad para transformar el espacio público en un vasto escenario de creatividad.

La Ministra de Cultura porteña, Gabriela Ricardes, destacó el carácter excepcional del evento al describirlo como “la edición más grande del mundo”. Esta afirmación enfatiza la envergadura del despliegue operativo y la capacidad de articulación demostrada por la administración local, un esfuerzo que, según la ministra, es producto del trabajo conjunto del “sector público, el privado, los espacios independientes y la comunidad”. Ricardes añadió que el “nivel de apropiación que tiene la ciudadanía, la manera en que vive y hace suya la cultura es algo único que distingue a nuestra Ciudad y la proyecta internacionalmente como una verdadera capital cultural”.

El Eje Logístico: Movilidad y Costos de Acceso

Uno de los elementos centrales que facilitó la concurrencia de más de 1.200.000 personas fue la provisión de un sistema de transporte público sin costo. Esta medida es esencial en la planificación de un evento que requiere que los ciudadanos se trasladen fluidamente entre las más de 300 sedes.

La gratuidad del transporte se aplicó en múltiples modalidades. Desde las 19:00 del sábado, el servicio en todas las líneas de subte y el premetro funcionó sin costo para los usuarios hasta el cierre de su servicio. Además, se incorporaron los nuevos buses eléctricos a la dinámica de gratuidad, y se habilitó el servicio sin costo en líneas de colectivos específicas. Para acceder a este beneficio en colectivos, los usuarios debían descargar un pase especial a través de BOTI o la página oficial, lo cual implicó un componente de gestión digital. A esta infraestructura se sumó el sistema Ecobici, que permitió realizar cuatro viajes gratuitos de hasta 45 minutos cada uno, ampliando el horario de servicio entre las 18:00 y las 3:00, facilitando así los recorridos cortos entre sedes a través de un pase libre descargable en la aplicación. La implementación de estas medidas de erogación logística gratuita fue fundamental para el desarrollo de la “noche cultural más esperada del año”.

El Centro Cultural Recoleta y la Proyección Política

La apertura oficial de esta 21ª edición se llevó a cabo en la terraza del Centro Cultural Recoleta. Este espacio se convirtió en el punto focal del discurso político e institucional. El Jefe de Gobierno, Jorge Macri, utilizó la tribuna para reafirmar la importancia identitaria de la jornada, declarando: “La Noche de los Museos es la fiesta más grande de la cultura en nuestra Ciudad, una noche única”.

Macri enmarcó la celebración de los artistas de la Ciudad, comparando la relevancia del evento con otras figuras culturales de renombre global, al señalar que se celebraba a los artistas que “hacen grande a nuestra identidad cultural”, tal como se había hecho con Julio Bocca y Marianela Núñez en el Teatro Colón. Esta analogía busca elevar la jerarquía de los protagonistas de la Noche de los Museos al nivel de íconos culturales internacionales.

La figura central de esta inauguración fue Marta Minujín, a quien el Jefe de Gobierno elogió como “sinónimo de arte pop, vanguardia e imaginación desbordante. Una creadora única y maravillosa”. Esta elección subraya la decisión de la Ciudad de vincular el evento con la vanguardia y el arte pop reconocido globalmente.

La Vanguardia y la Participación Colectiva

La obra de Marta Minujín, La Torre de Pisa de spaghettis, fue la instalación concebida “especialmente para La Noche de los Museos” y se proyectó como uno de los momentos más esperados de la velada. Esta pieza, de gran tamaño y visibilidad, se ubicó en la terraza del Centro Cultural Recoleta.

Más allá de la contemplación, la obra de Minujín implicó una acción colectiva que transformó al público en participante activo. La ciudadanía tuvo la oportunidad de recorrer la instalación y participar en la entrega de los 20 mil paquetes de tallarines que conformaban la obra. Este componente de participación refuerza la idea de la cultura como un fenómeno vivo y apropiado por la comunidad, en línea con el concepto de “apropiación” mencionado por la Ministra Ricardes.

Expansión del Circuito y Novedades Edilicias

La Noche de los Museos de 2025 demostró una expansión institucional notable, sumando 50 nuevos espacios a la red de museos y centros culturales, lo cual amplió sustancialmente la oferta de actividades disponibles.

Entre las novedades de mayor relevancia arquitectónica y simbólica, se destacó la incorporación de la Casa de la Cultura, sumando “un nuevo escenario a metros de Plaza de Mayo”. Este histórico edificio, que fuera sede del antiguo diario La Prensa, participó con una propuesta especial tras su última restauración. La inclusión de un edificio de este calibre en el circuito, ubicado estratégicamente en el área central, subraya la voluntad de integrar el patrimonio histórico y edilicio de la Ciudad en la celebración cultural.

Otro punto de interés fundamental fue el Colón Fábrica en La Boca. Los visitantes pudieron acceder al “detrás de escena del teatro más emblemático de Latinoamérica”, conociendo vestuarios majestuosos, escenografías monumentales, utilería única y observando los oficios artesanales que combinan “tradición, creatividad e innovación”.

Foco en la Historia y el Legado Conmemorativo

La programación de la noche incluyó diversas exposiciones conmemorativas, asegurando que la gestión cultural de la Ciudad rindiera homenaje a hitos históricos y figuras artísticas fundamentales.

El Museo Histórico Nacional del Cabildo y de la Revolución de Mayo dedicó su exhibición temporaria, “Tras los muros. Un gran edificio para una pequeña aldea…”, a la conmemoración por los 300 años del comienzo de la construcción del Cabildo de Buenos Aires, un evento que data del período 1725-2025. Las propuestas históricas y culturales en el Cabildo incluyeron un taller de creación artística a cargo de Nora Iniesta, una presentación sobre la dama antigua por la Sociedad Victoriana Augusta, una muestra de Pre-Cine con Máquinas de Mirar, charlas al pie de la excavación arqueológica y la actuación de diversos coros.

En el ámbito artístico, el Museo Sívori inauguró la exposición “Ecos en la colección. #Antonio_influencer”. Esta muestra se realizó en el marco del 120° aniversario del nacimiento de Antonio Berni. La propuesta curatorial se centró en una lectura de la colección del museo a partir de las resonancias de las obras de Berni, posicionando al artista rosarino como un “influencer contemporáneo por la vigencia de sus temas, materiales y enfoques sociales”. El público pudo apreciar nuevamente una de sus piezas más reconocidas, Chacareros, y participó en una suelta de libros inspirados en el artista. Las actividades en el Sívori se complementaron con talleres artísticos, visitas guiadas con artistas y curadores, y una intervención performática en los jardines.

El Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) se sumó a las conmemoraciones dedicando una muestra a Carlos Gorriarena en el centenario de su nacimiento, titulada “Carlos Gorriarena. Retrato de un momento”. Además, se pudo visitar la exposición temporaria de Fernando Maza y las colecciones permanentes del Bellas Artes. El MNBA ofreció diversas visitas guiadas, adaptadas para distintos públicos, incluyendo público general, infancias y recorridos con lengua de señas sobre obras de grandes maestros como Quinquela Martín, Pettoruti, Monet, Pollock, Giordano, Bistolfi, Figari y Gorriarena.

Inclusión y Experiencias Inmersivas

La Noche de los Museos también priorizó la inclusión y la innovación en las experiencias culturales ofrecidas a la ciudadanía.

El Museo Moderno implementó un recorrido accesible para su exposición “Esto es teatro. Once escenas experimentales: del Di Tella al Parakultural”. Este recorrido fue diseñado específicamente con “materiales concretos y recursos de apoyo para personas con discapacidad visual”. Adicionalmente, el Moderno fue sede de la 4ª Feria del Libro de Humanidades y Ciencias Sociales (FLHU), que reunió a más de 50 editoriales especializadas en ensayo, teoría y difusión de las ciencias sociales y artes. Los visitantes también participaron en talleres creativos como Fiesta de máscara, el espacio ¿Por qué son tan geniales? (inspirado en la muestra “Dalila Puzzovio: Autorretrato”), y el Laboratorio Concreto-Invención.

La Usina del Arte fue otro polo de experiencias innovadoras, combinando arte visual y música. Se pudo disfrutar de una performance de Tadeo Jones, Lucas Espina y Poly Pérez, donde “música y materia se fusionaron para formar un solo espacio”. La Usina también ofreció El Palacio de la Luz, una propuesta inmersiva en un entorno 360° con luces, música y sonidos. El Patio de Honor vibró con la música de Uopa Nachi, una de las DJ más versátiles de la escena local. Además, se desarrollaron visitas guiadas que recordaron el pasado fabril del histórico edificio, talleres artísticos y las propuestas de iUpiiiii, el primer espacio cultural de la Ciudad dirigido a la primera infancia (niños de 0 a 3 años).

Rescate Patrimonial y Archivo Vivo

El Museo de la Ciudad se destacó por el uso de su archivo patrimonial para generar una experiencia inmersiva. El Casco Histórico se llenó de música y luces con un set del DJ Villa Diamante bajo las estrellas. La fachada de la Sede Altos de Elorriaga fue intervenida con un mapping que activó imágenes del archivo fotográfico patrimonial del museo, proyectando retratos, escenas urbanas y vistas de Buenos Aires de otras épocas, combinando imagen, luz y sonido. En este mismo sector, el público participó en talleres de filete porteño, postales de la Ciudad y la creación en vivo de un mural colectivo a cargo de fileteadores.

El Casco Histórico ofreció recorridos especializados, incluyendo visitas en inglés, a cargo del equipo de Cascos Históricos. Se pudo visitar el emblemático Sitio Arqueológico La Cisterna, que alberga la estructura utilizada para almacenar agua de lluvia en el siglo XIX. Este espacio histórico fue ambientado con conciertos de estudiantes del Conservatorio Manuel de Falla y del Walter Martínez Trío.

Finalmente, el circuito se complementó con experiencias lúdicas y literarias. El Museo Borges (Fundación Internacional Jorge Luis Borges) realizó visitas guiadas y la conferencia “80° aniversario. El Aleph de cada uno”. Los visitantes también tuvieron un momento para leer su poema preferido de Jorge Luis Borges. Por su parte, el Museo Xul Solar ofreció su colección permanente y una experiencia participativa inspirada en su universo esotérico y lúdico, con una visita astrológica, la presencia de un mago y dos tarotistas. Como cierre, cada 30 minutos hubo una subida nocturna al Mirador de la Torre Monumental, brindando una vista excepcional de la Ciudad, un punto de gran atractivo visual.

La masiva concurrencia y la complejidad de la gestión de transporte y seguridad para más de 1.200.000 personas confirman la Noche de los Museos como un hito ineludible en la agenda cultural y un claro indicador de la capacidad organizativa de la Ciudad de Buenos Aires. La continuidad de esta ejecución de gestión masiva dependerá de la sustentabilidad de la articulación pública, privada y comunitaria que la ministra Ricardes destacó como clave para su éxito sin precedentes.


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