¿Libros en el subte? La pausa que necesitábamos.

¿Qué se siente viajar en el subte, ese gusano de hierro que nos une y nos dispersa todos los días?. Para muchos porteños, la Línea A es un ritual de apuro, ruido y, seamos sinceros, un poco de introspección forzada. ¿Y qué hacemos en ese tiempo que nos regala el túnel? Mayormente, leer. No importa si es un libro, el celular o un aviso olvidado, el subte se ha convertido en el gran salón de lectura de Buenos Aires, incluso si solo es por unos minutos.
Justamente por eso me resulta tan fascinante esta noticia: el Ministerio de Cultura de la Ciudad y Subterráneos de Buenos Aires están llevando la biblioteca a nuestro hábitat natural. Ya no se trata solo de llevar nuestros libros, sino de que el Subte nos preste los suyos.
Hablemos de BiblioSubte, la primera biblioteca pública de préstamo instalada directamente en la red de subterráneos porteña. Y sí, la locación elegida es estratégica y simbólica: la estación Plaza de Mayo de la Línea A. Este nuevo punto, que se suma a la Red Pública de Bibliotecas, nace con una promesa tentadora: acercar la lectura al tiempo de viaje. Con más de 150 títulos disponibles, se trata de una biblioteca pública y completamente gratuita.
Si sos de esos que piensa que la cultura debe estar en movimiento, BiblioSubte es la materialización de esa idea. Tal como dijo Javier Martínez, director de Promoción del Libro, las Bibliotecas y la Cultura, “Hoy las bibliotecas están donde está la gente”. Es la cultura irrumpiendo en la rutina, ofreciendo una pausa en medio del apuro. La presentación oficial es este martes 2 de diciembre a las 15 h, pero la biblioteca estará disponible para su uso de lunes a viernes, desde las 9 de la mañana hasta las 8 de la noche.
Aquí es donde empezamos a conectar esto con algo más grande. ¿Recuerdan iniciativas como el “Vagón de lectores” o las sueltas de libros que ya se hicieron en el subte?. Este tipo de acciones nos recuerdan que el transporte no es solo un medio; es un espacio comunitario, un lienzo donde podemos compartir intereses recreativos y culturales.
El BiblioSubte propone una extensión natural de esa idea. La ministra de Cultura, Gabriela Ricardes, lo puso en términos claros: “Sumar lectores, acercar los libros a la gente, generar más amor por la lectura en nuestra ciudad de libros”. Esto es fundamental, porque leer no es solo una experiencia literaria, es abrir una vida, una nueva aventura. Y si podemos iniciar esa aventura mientras esperamos el próximo tren, ¿qué mejor democratización del tiempo y la cultura es esa?.
El servicio es simple: si ya sos socio de la Red de Bibliotecas Públicas de la Ciudad, podés consultar el catálogo centralizado y retirar hasta tres libros por mes. Y si todavía no lo sos, el proceso es tan sencillo como llenar un formulario virtual para recibir tu confirmación y empezar a usar los servicios. La devolución es igual de práctica, mediante un buzón disponible toda la semana, incluyendo los fines de semana, en el mismo espacio.
Esto no es solo una comodidad; es una declaración. Nos dice que Buenos Aires, autoproclamada “Ciudad de Libros”, está dispuesta a ir a buscar a sus lectores dondequiera que estén, incluso a 15 metros bajo tierra. Nos invita a reimaginar nuestro recorrido diario, transformando ese momento de tránsito en una oportunidad para “acercarse a historias, conocer culturas, modos de pensar y de ser, a través de autores locales e internacionales”. El presidente de Subterráneos de Buenos Aires, Javier Ibáñez, subraya que el Subte ya conecta a la gente con sus afectos e intereses. BiblioSubte convierte ese subte en un conector directo a la curiosidad.
¿Qué nos dice esto sobre el “nosotros porteño”?. Nos dice que valoramos esa pausa. Que, aunque estemos apurados, siempre hay lugar para ese encuentro íntimo con un libro. Queremos que leer sea tan accesible y cotidiano como tomar el subte: simple, público y parte de nuestra rutina, como bien definió Martínez.
Así que la próxima vez que pases por la estación Plaza de Mayo, detente. ¿Te atreverías a cambiar tu playlist habitual por una novela o un ensayo que te espera a la salida del andén?. Este es el momento de subirse al placer de la lectura. Te propongo que aproveches la oportunidad de asociarte (si aún no lo hiciste) y busques uno de esos más de 150 títulos. Porque un libro en la mano, en medio del viaje, no solo te lleva a casa, te lleva a cualquier lugar.
