Llega diciembre y, ¿vieron que la ciudad parece meter el pie en el acelerador?. No es solo el apuro por cerrar el año laboral, es la sensación de que, de repente, todo lo que quisimos ver o hacer en 2025 se comprime en un puñado de semanas. Buenos Aires se transforma en un escenario masivo a cielo abierto, y lo fascinante es la convivencia: el pop global de estadios monumentales se codea con el trap que define a una generación y con la intimidad profunda de nuestros cafés literarios.
Este fin de año nos está dejando un regalo inesperado: un mes repleto de música en vivo, con espectáculos para todos los gustos y de todas las escalas. Desde las producciones internacionales que nos recuerdan que estamos en el mapa mundial hasta los íconos locales que eligen la Ciudad para el cierre de temporada.
Si miramos la agenda, notamos que el mapa cultural porteño se ha vuelto explosivo y diverso. Lo melódico, el rock, lo urbano y el nu metal conviven en un mismo lineup.
En la escena urbana, tenemos la presencia arrolladora de María Becerra, la estrella pop argentina, que cierra su gira mundial con un show 360° diseñado para que el público sea parte de la experiencia. La cantante quilmeña se consolida como la primera artista argentina en tocar cuatro veces en el Monumental. Siguiendo esa misma línea de influencia generacional, Trueno llega a Ferro el 11 de diciembre para una reunión explosiva con su público, combinando trap, hip-hop y rock con una estética de calle. Su álbum El último baile lo catapultó al top 10 global de Spotify y le valió un Latin Grammy.
Pero la masividad de diciembre no se detiene ahí. La superestrella colombiana Shakira regresa a Vélez Sarsfield los días 8, 9 y 11 de diciembre con su Las Mujeres Ya No Lloran World Tour, prometiendo una producción monumental y coreografías de alto impacto. A su vez, Lali, la reina del pop argentino, también cierra el año con un show a gran escala en el Estadio Vélez el 16 de diciembre, que promete ser la producción más grande de su gira Lali Tour 2025.
El rock, por supuesto, no se queda atrás. Los Fabulosos Cadillacs vuelven al Estadio Ferro los días 13 y 14 de diciembre para una celebración de más de tres décadas de historia, mezclando rock, ska, reggae y ritmos latinos. Y para aquellos que buscan la energía del nu metal, Limp Bizkit desembarca el 16 de diciembre en Parque Sarmiento con su Loserville Tour 2025, en un evento que es prácticamente un festival con una poderosa lineup que incluye a YUNGBLUD y 311.
Lo interesante de esta agenda cultural es el diálogo constante entre lo masivo y lo esencial. ¿Cómo se conecta la energía electrizante de Airbag—que tiene shows el 17 y 18 de diciembre en el Monumental— con la sofisticación de Stewart Copeland, el legendario baterista de The Police?. Copeland se presentará el 17 de diciembre en el Teatro Gran Rex en un show que celebra su carrera y, lo más notable, lo hará junto a músicos argentinos y la Orquesta del Teatro Colón. Esa mezcla de virtuosismo de rock histórico y tradición académica local es, tal vez, la metáfora de lo que la Ciudad está logrando: no consumir arte, sino hacerlo dialogar.
Esta convivencia se reafirma si miramos más allá de los estadios. Mientras Duki y Milo J conquistan Vélez, la ciudad sigue celebrando sus espacios más íntimos y fundacionales. Pensemos en los Bares Notables, esos refugios de la cultura porteña, que mantienen una agenda de charlas, presentaciones y concursos. Se llevan a cabo concursos de ilustración como “Trazos Federales” para celebrar el 160º aniversario de Bar El Federal, o se realizan tours dedicados al Fileteado Porteño.
Es en ese contraste donde reside la verdadera riqueza cultural de Buenos Aires. Podemos emocionarnos con Abel Pintos celebrando 30 años de música en Ciudad Universitaria el 6 de diciembre, o con Babasónicos iluminando Ferro el 6 y 7 de diciembre con su repertorio ecléctico. Pero al mismo tiempo, podemos sumergirnos en la historia con charlas sobre la arquitectura de la “City Porteña” o sobre libros que exploran la cultura tanguera.
Esta agenda explosiva nos obliga a pensarnos como una comunidad que necesita el ritual de ver música en vivo. El rock, el pop y la electrónica no son solo entretenimiento; son el espacio donde la gente salta, canta y se abraza, cerrando el año de manera colectiva.
Que el Subte extienda su horario hasta la madrugada, como sucederá con las Líneas D y H para facilitar la desconcentración de shows como el de Airbag en el Monumental, es un reconocimiento por parte de la Ciudad de que la cultura no es un lujo, sino un motor social que merece soporte logístico eficiente y sustentable.
Así que la invitación para este cierre de 2025 es clara: elegí tu ritual. Andá a vibrar con el flow de Duki o Milo J, o con el rock de Ciro y Los Persas en el Movistar Arena los días 13 y 14 de diciembre. Pero también date el tiempo de redescubrir la historia en los Cafés Notables. La diversidad de la agenda de diciembre no es un desafío, sino una bendición que nos define como la ciudad donde todo coexiste. No dejemos pasar estas últimas semanas sin llenarnos de esa energía.
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