Puntos porteños

Corrientes se corta por libros

Siempre decimos que Buenos Aires es la ciudad con más librerías por habitante, un dato que nos infla el pecho de orgullo porteño. Pero, ¿cuántas veces esa fascinación por el libro se siente encapsulada en la misma postal de siempre: Corrientes cortada, abarrotada, y a veces inaccesible para quien vive lejos del Obelisco? El amor por los libros y los libreros es uno de los eventos que más nos define como porteños, un placer por la lectura compartida que, según el director general de Promoción del Libro, Javier Martínez, nos hace “batir récords en el mundo”.

La Noche de las Librerías es el gran ritual que celebra ese vínculo entre escritores, lectores y libreros, y en su 15ª edición, la pregunta es crucial: ¿podemos llevar esa energía única a la vereda de casa? Este sábado 22 de noviembre, la respuesta parece ser un sí rotundo, porque el evento no solo mantiene su vigor, sino que se agranda geográficamente.

El espíritu literario se muda de barrio

Históricamente, el epicentro de la fiesta es la Avenida Corrientes, que para esta celebración se cortará entre Callao y Cerrito, desde las 18 h del sábado 22 hasta las 3 h de la madrugada del domingo 23. En este tramo central y en la peatonal Lavalle, más de 20 librerías destacarán sus novedades.

Pero lo verdaderamente interesante de esta edición es la clara intención de descentralización y democratización cultural. Martínez explicó que el cambio responde a un deseo específico: “queremos que ese espíritu, cuyo epicentro tradicional es la calle Corrientes, circule por las veredas de toda la Ciudad”. La Ministra de Cultura, Gabriela Ricardes, celebró que el evento “vuelve a mostrar el vigor de una Buenos Aires que vive la lectura como parte de su identidad porteña”. Para ella, esta es una noche en la que lo público, lo privado, lo independiente y la comunidad lectora trabajan juntos, y Buenos Aires “confirma, una vez más, por qué es una verdadera ciudad de libros”.

Este año se suman nuevos barrios a los circuitos, replicando la apertura iniciada en 2024. Hablamos de Palermo, Villa Crespo, San Telmo, Villa Ortúzar, Almagro, Chacarita, Belgrano, Coghlan, Caballito y Liniers. Lo importante aquí es el modo: a diferencia del corte central de Corrientes, los circuitos de librerías barriales no conllevarán cortes de calles. Esto cambia completamente la experiencia: ya no es una peregrinación masiva al centro, sino una activación tranquila, accesible y cercana en el barrio.

De debates urgentes a historias de amor: la Corrientes que persiste

Si bien el espíritu se expande, la propuesta central de Corrientes sigue siendo gigante y diversa. La intención es fomentar la lectura y su disfrute, estimulando la creatividad. Todas las librerías están invitadas a participar con sus locales abiertos, mesas con libros en la vereda y actividades, pero en el cordón principal de Corrientes se instalarán seis escenarios, tarimas y activaciones culturales con destacadas personalidades del mundo del libro.

La diversidad temática nos obliga a elegir y a reflexionar sobre qué tipo de cultura estamos consumiendo. Tendremos espacios de nicho muy específicos que celebran lo hipersegmentado:

  • El Escenario Urgente, dedicado a libros de periodistas, investigaciones, debates y los medios.
  • El Escenario Novela Romántica, que buceará en el género puro, subgéneros, y la creación de comunidades.
  • El Escenario Poesía en la Ciudad, con lecturas y cruces con música.
  • El Escenario Artes Gráficas, que incluirá ilustraciones en vivo, historieta, y novela gráfica.

Además de los debates, tendremos un Espacio Infancias y Familias con actividades participativas y talleres, crucial para las nuevas generaciones de lectores. También habrá una zona dedicada a promover la Biblioteca Digital Jorge Luis Borges, los ebooks y los audiolibros.

Esta concentración de eventos literarios y culturales no ocurre aisladamente; coincide con el impulso del Festival LITERAL, el Festival Urgente y Semana Negra BA, reforzando la noción de que estamos ante una verdadera oleada cultural. Para estimular la participación, se ofrecerán nuevos beneficios mediante convenios con bancos, descuentos tanto en librerías como en gastronomía, y se sumarán métodos de pago.

¿Qué nos dice esto sobre quiénes somos?

Esta Noche de las Librerías ampliada nos invita a una reflexión sobre la comunidad. Nos dice que la cultura, para ser significativa, necesita capilaridad. Ya no es suficiente con un gran evento central; la ciudad exige que la experiencia se incorpore a la vida cotidiana. La expansión a barrios como Liniers o Villa Ortúzar, sin necesidad de cortes vehiculares, nos permite experimentar el placer de la lectura sin el frenesí del microcentro.

Para nosotros, los porteños, el evento nos libera del dilema de la distancia y nos permite elegir la forma de vivir la noche: la marea masiva de Corrientes o la tranquilidad curada del librero de la esquina. Es un recordatorio de que la lectura es un acto vital, y que el libro, ese objeto que nos define, merece ser celebrado en cada rincón.

El sábado 22 de noviembre, todas las librerías tendrán sus mesas en la vereda. Es la oportunidad perfecta para apoyar al sector independiente, aprovechar algún descuento, y ver cómo nuestra ciudad se detiene por un momento para compartir una lectura. ¿Vas a la gran fiesta en el centro o te quedas a celebrar la literatura en tu barrio? El desafío es ver si esta “energía literaria única” logra fluir y asentarse en toda la Ciudad.

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