El programa Huellas de la Escuela está rescatando el registro documental de Jorge Luis Borges en los establecimientos públicos de la Ciudad de Buenos Aires para reconstruir su trayectoria como alumno y docente. A través del proyecto «Maestros y alumnos que hicieron historia», se busca reconocer la identidad de las personalidades destacadas que transitaron las aulas porteñas, convirtiendo expedientes administrativos antiguos en herramientas pedagógicas actuales. Esta iniciativa no solo resguarda el patrimonio cultural, sino que permite a los vecinos y estudiantes redescubrir la dimensión humana de un autor universal a través de sus registros de salud, exámenes de ingreso y legajos estudiantiles.
La investigación documental revela que Borges fue estudiante en la Escuela N. ° 1 DE 9 «República de Cuba», en el barrio de Palermo, donde todavía se conserva el registro de alumnos del año 1914 con su nombre. Asimismo, su paso por el Colegio N. ° 6 DE 2 «Manuel Belgrano» dejó una marca indeleble; allí, el museo escolar «Guillermo Berazategui» atesora documentos clave que registran su experiencia escolar primaria. Para el vecino que camina hoy por esas calles, saber que las instituciones de su barrio guardan el inicio de la formación de quien escribió Ficciones y El Aleph otorga un valor histórico renovado a la educación pública local.
El vínculo de Borges con las escuelas no terminó en su infancia. El escritor mantuvo un compromiso constante con la enseñanza, desempeñándose como profesor de Literatura en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y ocupando el cargo de Director de la Biblioteca Nacional. Según los registros recuperados, en el año 1985 visitó la escuela N.° 23 DE 9 «Dr. José María Bustillo», donde mantuvo una charla con alumnos y vecinos. Tal como se conserva en el registro histórico de esa institución, aquel encuentro fue “tal vez su última conferencia en su país, y tal vez en el mundo”, meses antes de su fallecimiento en Ginebra.
Este rescate del legado borgeano funciona también como un homenaje a María Kodama, fallecida en marzo de 2023, quien como presidenta de la Fundación Internacional Jorge Luis Borges fue la principal heredera y difusora de este patrimonio literario. Al recuperar estos documentos, el programa oficial no solo rinde tributo a su labor como traductora y profesora, sino que también pone a disposición de la comunidad educativa una “herramienta pedagógica valiosa” para abordar temas como el tiempo, la realidad y la identidad en las aulas.
En perspectiva, la labor de recuperación documental que llevan adelante las escuelas porteñas asegura que el legado de Borges no se limite a las bibliotecas, sino que siga vivo en el aula. Para los vecinos de la Ciudad, estas “huellas” representan la oportunidad de entender la cultura como un medio para mejorar la sociedad, manteniendo vigente el recuerdo de maestros y estudiantes que, como Borges, hicieron historia desde los bancos de una escuela pública.
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